Han puesto una gasolinera nueva al lado de casa, cada vez que tengo que poner gasolina voy allá, quizá porque es la más cercana. La última vez que hemos cruzar agradables palabras con el cajero, así como miradas y una sonrisa de lo más cómplice.Hoy es viernes por la noche, voy con una amiga muy especial, con quien acabamos de ir a cenar y vamos camino a la disco, tenía el coche en reserva y decido ir a llenar el depósito.

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Nada más llegar mi amiga se fija con el chico que sirve la gasolina, lo primero que me dice es: ¿has visto qué culo tiene?, Le responda que hace días que me fijo, cuando vamos a pagar, nuestra sonrisa nos delata, intuye que estamos hablando de él, dice que se va a las 3 de la noche, que le encantaría acompañarnos de marcha. nos miramos y en los ojos de la Gloria veo que está dispuesto a comprartir-lo, no me lo pienso dos veces, me parece genial. Le decimos que la esperamos. Nos colocamos al final de la tienda y bajo su mirada constante, reímos constantemente, yo no me corto, y le pongo la mano en el culo a la Gloria, por sobre su hombro miro tu cara, no pones paso cara de que te desagrade, entonces, aprovecho la posición de mi mano para subir un poco la falda estrecha que lleva, yo llevo un tejano estrecho y un top, ella una blusa de tela fina muy transparente, me responde con un risa escandaloso y un beso en la boca.

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Yo me giro y te miro, m’humiteixo los labios y vengo hacia ti, dejo la Gloria junto a la nevera. Aprovecho que no hay nadie para ponerme detrás el mostrador, te digo que acabo de jugarme la primera copa en que hago que te corras en menos de 5 minutos.Aún no lo has acabado de entender, que mis manos están desabrochándose tu cremallera, me agacho, porque no me gustaría que algún cliente me impidiera ganar la jugesca. Cojo tu sexo con las manos, y aunque no acabo de entender porque, ya está erecto, será después de que sabré que Gloria estaba acariciándose por encima de la blusa y se desabrochó algún botón, tú no le sacas los ojos de encima.

Aprovecho que ya tengo parte del trabajo hecho, con mi lengua lamiendo tu glande, cierro los labios alrededor del mismo, y poco a poco bajo por tu tronco hasta que mi barbilla topa con tus cojones, lo hago un par de veces y después el abandono momentáneamente para lamer y besar tus cojones. Vuelvo a tu sexo y esta vez no la abandono, lo sigo apasionadamente, cada vez más rápido, noto como se endurece, veo tu vientre que se empieza a mover solo, y finalmente te contraes y sueltas toda tu leche caliente dentro de mi boca.

Me levanto y me miro el reloj, he ganado, cuando miro a la Gloria veo que ella tiene la blusa desabrochada y la falda subida, sospecho que me ha ayudado, tus ojos que aún la miran me confirman. Yo he salido de detrás del mostrador cuando entra un cliente a pagar la gasolina y se despide.

La gloria se ha puesto de espaldas para que no la vea, yo me acerco, lo cojo por la cintura y le digo a la oreja, que no necesitaba ayuda, pero que gracias, le beso el cuello, la mi mano baja por su vientre y se pone en la parte interior de sus muslos, tú lo ves todo por el espejo de la nevera. Suenan las tres, tu jornada ha terminado, pero intuyes que te espera una noche intensa.

Tomamos mi coche y te proponemos ir a bailar salsa, dices que te va bien. Durante todo el rato que estamos en la disco no nos cortamos, yo te meto mano tanto a ti como la Gloria de forma indiferente, ella hace lo mismo, y tú aprendes bien, no te cortas, me coges por la cintura y te posesión detrás de mí, bailamos tan cerca que noto continuamente el sexo que te delata una y otra vez. Cuando la Gloria baila contigo, yo estoy detrás de ti, roçant con mi pecho, tu espalda.

Cuando llegan las 5 estamos cansados ??y te proponemos ir a mi casa. Como ya esperábamos no te resistes, nos sigues el juego. Llego a casa pongo música suave y sirvo una copa, la Gloria dice que tiene calor y se quita la blusa, ahora puedes ver los sujetadores negros que has intuido toda la noche, yo también me pongo cómodo, me quito los vaqueros que me aprieta . Tú te vas mirando todo. Me acerco a la Gloria y nuestras bocas se cruzan, encuentro su lengua y juego con ella consciente de que nos miras. Mis manos bajo su falda, la subo y la dejo arrugada en la cintura, las bragas también son de color negro, cojo las medias y las bajo suavemente. yo llevo un tanga color crema, las manos de la Gloria ya hace rato que han encontrado los límites del tanga.

Te miramos las dos y lo coges como una invitación.

Te acercas a nosotros, yo hago girar la Gloria, yo estoy de espaldas a ella, acariciando sus pechos, bajando por su vientre, llegando a sus bragas, que aún quedan puestas.Ella te desabrochándose los botones de la camisa, te la quita, acaricia tu pecho, baja por tu barriga y desabrocha los pantalones, tú me miras a mí, bien, en mis manos, que entran dentro de los márgenes de las braguitas de la Gloria, cada vez un poco más.Aprovechas para desabrocharle los sujetadores, que caen al suelo. Dejando al descubierto dos pechos redondos, bien formados, aunque duros para la juventud, con dos pezones que se disparan hacia ti, erectos y en punta, tus manos los acarician, ella acaba de sacar la ropa mientras yo le saco a ella las bragas, su desnudez te muestre un cuerpo bien formado, una cintura estrecha y un pubis cubierto de pelo rubio, blanco como la nieve, ligeramente musculado para el ejercicio suave. Tus manos bajan por su vientre y entonces se encuentran con las mías. Tu boca se liga con mi por encima del espatlle de la Gloria, tu mano sigue bajando, ya que su clítoris por ahora es mío.

Me quito el top y el tanga, yo soy más morena, también aún joven, la piel tensa, pero tal vez estoy un poco más llenita. De todos modos el contraste te gusta. La Gloria sede en sofá, yo me tumbo en el suelo a sus pies, lo captas enseguida. Te arrodillas entre sus piernas, tienes una rodilla a cada lado de mi cuerpo, mi boca llega perfectamente a tu sexo erecto, tú abres los labios de la Gloria y buscas su clítoris, rosado e hinchado de excitación, el lames mientras yo hago lo mismo con tu polla, que me empieza a ser familiar, estamos así un poco, a continuación cambiamos de posición.

La Gloria coge tu sexo y se lo pone en la boca, yo te ofrezco mis pechos, mientras la mano de la Gloria busca mi clítoris, ahora es ella que enscontrola a ambos, tu pelvis marca el ritmo, y la Gloria lo transmite a mi clítoris. Yo estoy muy exitada, mis flujos me llenan, la respiración se nos corta …

La gloria su a tu lado en el sofá, yo pongo una pierna a cada lado de tu pelvis, mi mano busca la vagina de la gloria, que espera abierta que algo le llene, tu mano busca el clítoris que hace un momento probaban, la acariciens, el Estruga, lo mueves muy bien, lo noto por la cantidad de flujo que facilita el mis movimientos en su vagina.

Ahora que ya la tenemos controlada, nos miramos, te pongo los pechos a la altura de la boca, te cojo el sexo y el deslizante por entre mis labios, hasta que de una vez el introduzco hasta el fondo, yo te cabalga, tú transmites el ritmo al clítoris de la Gloria y yo lo percibo dentro de su cueva.

Las explosiones de placer son consecutivas, la gloria se empieza a contraer, su pelvis exige más ritmo, cada vez nos embiste con más fuerza, notamos que ella se corre, sus flujos abandonan su escondite y se precipitan por sus piernas. Tú última, noto como tu sexo destajo de placer, se vacía dentro de mí y me hace contraer, una corriente me recorre el cuerpo, me rompo por dentro, noto que mi sexo hace un movimiento compulsivo y suelta todos mis flujos , ya mezclados con los tuyos. Seco en medio de ambos y nos miramos por última vez antes de ir a dormir, yo y la Gloria compartimos habitación, tú te despiden hasta otra. Antes de partir te preguntamos si no tienes ningún amigo para que se una a la próxima fiesta.