Lola

No se como surgió esta inquietud en mi, toda mi vida tuve experiencias con hombres… y como me gustan!, mas que nada los morenos no muy bonitos de cara pero muy viriles, que con solo verlos se estremecía todo mi cuerpo.
Recuerdo en especial a Pablo 8 años mayor que yo, con el perdí mi virginidad su manera de tocarme era electrizante, me sentí mujer por primera vez y pensé que no cambiaria esa sensación por nada, hasta que la conocí a ella.
Fue por primera vez en una reunión, su cuerpo y su rostro eran excitantemente armoniosos, sus labios con un aroma a fresa que invitaban a besarlos, su cuerpo era perfecto, mas bien delgado pero muy tentador.
Al subir la mirada hacia sus ojos hipnotizantes, note que estos me miraban, acaso era lujuria lo que me transmitían? O mi estado de fascinación me estaba jugando una broma.
Solo su sonrisa me hizo salir de ese trance para darme cuenta que en verdad me estaba viendo como yo lo hacia con ella, literalmente me desnudaba con la mirada. Mis sentimientos eran muy distintos, confusión, realmente quiero hacerle el amor a una mujer?, pasión, si, realmente lo deseo.
Quiero arriesgarme, quiero hacerlo y ella también lo quiere. Muy excitada aunque nerviosa como quien va hacia lo desconocido me acerque y me presente, hasta su nombre era perfecto, Lola y en el momento de saludarnos supe que sentíamos lo mismo, éramos victimas del placer que nos provocaba el deseo hacia la otra, una sonrisa cómplice dejo en claro todo.
Queríamos tocar nuestros cuerpos tibios y suaves, besarnos y darnos placer hasta acabar y ver que hicimos el amor con una mujer.


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