En el subconsciente colectivo suele instalarse cierto pudor y mesura a la hora de charlar sobre la masturbación, algunos actores de la sociedad prefieren evitar la confesión de la práctica de la autoestimulación. Es una tarea harto complicada comprender las razones de esta censura o evasiva a la temática, pero lo cierto es que la exploración de las zonas erógenas es una parte importante de la sexualidad del ser humano.

Nuestro desafío será proporcionar a los valientes algunos consejos útiles para disfrutar al máximo del placer de la autosatisfacción, variantes que servirán para continuar divirtiéndose.


Es un axioma valedero el reconocimiento de que la masturbación en el hombre se da más naturalmente o que cuenta con una mejor imagen de aceptación. No obstante, las mujeres también disfrutan, pero en nuestro caso nos abocaremos al espectro masculino.


Cerca de la llegada de la adolescencia los niños comienzan a experimentar con su libido, se inician en el juego de tocarse a pesar de no comprender absolutamente lo que están realizando. Con el transcurso del tiempo suele volverse una actividad regular, lo que representa un aspecto importante en el desarrollo sexual de la persona.


Ahora la pregunta es si el hombre ha descubierto todos los trucos y vueltas posibles en la masturbación, tal vez los más dedicados han experimentado hasta lo inimaginable, pero nosotros le acercaremos algunas propuestas, con el objetivo de diversificar el abanico.


*Una técnica muy interesante es la variación del ritmo masturbatorio, tomarse su tiempo para dominar la eyaculación, una vez que se acerca el momento de la explosión frenar el movimiento, aguardar unos segundos y reiniciar la tarea. Reiterar este proceso hasta llegar al orgasmo. Con esta metodología además del placer experimentado se logra tomar mayor control sobre la secreción, lo que lo te beneficiará en los próximos encuentros sexuales, lo que podríamos llamar como un entrenamiento.


*Otra propuesta interesante es la utilización de lubricante o gel, hay que embadurnar todo el pene y los testículos, esto generará una sensación distinta, que se puede maximizar si con una mano se acarician los testículos y con la otra se masturba el pene.


*Más osado es la exploración anal, lo que no significa que seas homosexual, ya que muchos expertos en el sexo aseguran que el punto G del hombre se ubica en la próstata. Muy bien pongamos manos a la obra, mientras te masturbas el pene, hay que inmiscuir uno o dos dedos en el ano, verás que se llega a un clímax distinto.


*Muchos adolescentes aseguran que es muy gozoso tocarse con la mano izquierda, ya que simula la sensación de ser acariciado por otra persona. En cierto punto es real, ahora se pone más interesante al buscar dormir la mano izquierda, se puede ubicarla bajo la cola, esperar unos minutos y al sentir como cosquilleos acudir a las caricias. En un principio será difícil dominar la mano, pero con el tiempo se transformará muy agradable.


Estas son algunas propuestas, después habrá que entregarse al poder de la imaginación para generar nuevas técnicas. Nosotros estamos abiertos a recibir otras maneras de complacerse. Muchachos no reprimamos nuestros deseos, ha masturbarse se ha dicho.